Investigando con perspectiva:
Avanzar hacia una investigación clínica más inclusiva
- Eupati
- 01/04/2026
- Eupati
- 01/04/2026
La ciencia con perspectiva de género: una deuda pendiente en la investigación sanitaria
La ciencia no es neutral si no tiene en cuenta a toda la población. Esta es la idea central que han defendido diversas expertas en una reciente jornada celebrada en Madrid, patrocinada por GSK, donde se ha puesto sobre la mesa una realidad preocupante: la falta de perspectiva de género sigue afectando directamente a la calidad de la investigación sanitaria y, en consecuencia, a la salud de las mujeres.
Un problema estructural que persiste
A pesar de los avances en igualdad, los sesgos de género continúan presentes en todas las fases del sistema sanitario. Desde la investigación básica hasta el diagnóstico y tratamiento, las diferencias siguen marcando el acceso y la calidad de la atención.
Datos expuestos durante el encuentro evidencian esta desigualdad:
- Las mujeres reciben hasta un 50% menos de angiografías coronarias.
- Representan el 70% de los casos de Alzheimer, pero su análisis específico en estudios sigue siendo limitado.
- Enfermedades como la endometriosis o el TDAH presentan retrasos diagnósticos significativos.
Además, muchas patologías en mujeres siguen siendo infradiagnosticadas o atribuidas erróneamente a causas psicológicas, lo que agrava aún más la brecha en salud.
El origen: un modelo científico sesgado
Uno de los principales problemas identificados es histórico. Durante décadas, el cuerpo masculino se ha utilizado como modelo universal en la investigación médica, generando importantes vacíos de conocimiento sobre el funcionamiento del cuerpo femenino.
Este sesgo ha dado lugar a fenómenos como el “síndrome de Yentl”, donde las mujeres tienen más probabilidades de ser diagnosticadas correctamente solo cuando presentan síntomas similares a los de los hombres.
Más diversidad, mejor ciencia
Las expertas del ámbito sanitario coinciden en que la solución pasa por incorporar una diversidad real en la investigación. No se trata únicamente de incluir a más mujeres en los estudios, sino de garantizar que estén representadas de forma proporcional y que los resultados se analicen teniendo en cuenta las diferencias de sexo y género.
Como se destacó en la jornada, la calidad científica no depende solo del método, sino también de la perspectiva desde la que se investiga.
Barreras en la investigación y los ensayos clínicos
A pesar de una mayor concienciación, siguen existiendo obstáculos importantes:
- Criterios de elegibilidad más restrictivos para mujeres en ensayos clínicos.
- Dificultades de conciliación que limitan su participación.
- Falta de análisis por subgrupos en los resultados.
Incluso en investigación básica, se han detectado lagunas como el uso de líneas celulares sin identificar el sexo de origen o el desarrollo de fármacos sin considerar diferencias biológicas.
Un cambio que implica a todo el sistema
El consenso entre especialistas es claro: la perspectiva de género debe integrarse desde el diseño inicial de cualquier investigación. Para ello, es necesario un esfuerzo conjunto de instituciones, industria farmacéutica, comités de ética y asociaciones de pacientes.
Las propias pacientes también reclaman una ciencia más conectada con la realidad, que tenga en cuenta factores como la calidad de vida, la salud emocional o el impacto social de las enfermedades.
De la reflexión a la acción
Tras más de 30 años de evidencia científica sobre estos sesgos, las expertas coinciden en que ha llegado el momento de actuar. Incorporar la perspectiva de género no es una opción, sino una condición necesaria para garantizar una ciencia más rigurosa, ética y equitativa.
Porque, como se subrayó durante el encuentro, una ciencia que no incluye todas las miradas simplemente no es una ciencia completa.
Puedes ver la jornada completa AQUÍ
Esta jornada ha sido posible gracias al patrocinio de 
Nuestras entradas
Las asociaciones de pacientes son organizaciones que representan y defienden los derechos y necesidades de las personas que viven con una enfermedad diagnosticada. Y…
